Málaga, 17/01/05 Los residentes se agrupan en un Consorcio Vecinal para reclamar su derecho a descansarVecinos censuran la `movida´ en la plaza de San FranciscoDe jueves a domingo es imposible dormir en el espacio más romántico del Centro. La basura se acumula en torno a la fuente de la diosa Pomona.Ignacio A. Castillo
Los residentes, hartos de esta situación que se repite y se repite, se han constituido en un consorcio vecinal para reivindicar su derecho a descansar. Pero en seis meses sólo han logrado dos reuniones: una con el director del Distrito Centro y otra con Rosa Agüera, la concejala, que no han acabado con los ruidos. A tortas. "Incluso hemos pedido autorización a la Subdelegación del Gobierno para manifestarnos contra esta situación durante las noches de marcha, pero al final no lo hemos hecho ante el temor de poder acabar a tortas", explica Francisco Martínez, responsable del consorcio vecinal, organismo al que también pertenece la comunidad de religiosas Nazarenas y la cofradía de la Paloma. Lo que piden los vecinos es que se controle el horario de los locales de copas situados en la plaza. Alguno de ellos tiene licencia de discoteca, sin estar acondicionado para ello, y no cierra sus puertas hasta las ocho de la mañana. Pero los inspectores obvian esta zona de la ciudad y no aparecen. Si alguna vecina, como se ha dado el caso, recrimina a los jóvenes su conducta, le llegan a tirar piedras y botellas al balcón de su casa. Y eso que ahora sólo quedan tres bares. La movida en la plaza de San Francisco no es tan masiva como hace unos años. Es un reducto de los 90, al que acude un grupo, eso sí, muy ruidoso. "Y si te quejas es peor. Yo creo que lo mejor es esperar a que se aburran", explica una de las religiosas Nazarenas. Al incesante `run run´ de las noches de marcha, hay que sumarle los golpetazos que generan los operarios que trabajan en la obra de un bloque de pisos cercano, y que ya dura más de cuatro años. "Yo no he visto obreros más puntuales. Desde las ocho y media no paran de hacer ruido", se lamenta con guasa Martínez. Así las cosas, conciliar el sueño es complicado y los vecinos ya están desesperados. "Esto nos está agriando el carácter y es capaz de tensar las relaciones familiares", explica el responsable vecinal. Por eso, anuncia que los vecinos están dispuestos a iniciar acciones judiciales contra el Ayuntamiento si la administración municipal no cumple con su obligación y ejerce un control acústico y de horarios en los bares del entorno. Limpieza. La largas noches de movida también generan suciedad. El excesivo consumo de alcohol suele ir acompañado, como mínimo, de micciones clandestinas en los portales y rincones de la plaza, cuando no de vómitos, lo que provoca olores muy desagradables e insalubres y la masiva llegada de mosquitos. Pero no sólo eso. La basura se acumula en torno a la fuente de la diosa romana Pomona, una de las más valiosas de la ciudad, ejecutada en la ciudad italiana de Savona en 1864, en mármol de Carrara y que en principio iba a ser instalada en la Puerta Nueva. Raro es el día que la pobre deidad no amanece travestida con pintura de labios o una mochila colgada de la espalda. Un paisaje deplorable en pleno Centro histórico.
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