San Sebastián, 14/12/05 ¿Ruido industrial en un Parque Natural?M. HernándezLógicamente la pregunta nos llama la atención puesto que normalmente asociamos el ruido, con zonas industriales, grandes ciudades, carreteras, zonas de marcha, étc. Nunca nadie se podría imaginar que en la Zona Periférica de Protección, en el Área Ordenada de un Parque Natural , se pueda desarrollar una actividad industrial que, al margen de otro tipo de contaminaciones, la contaminación acústica que produce en un valle que hasta ayer era virgen, roza el escándalo. Estamos hablando de una actividad de embuchado de patos, método por el cual a los patos encerrados en jaulas individuales en un periodo de doce días, haciéndoles ingerir forzosamente grandes cantidades de alimento, se consigue que su hígado (foie) aumente hasta 10 veces su tamaño normal. Es tal la brutalidad y el mal trato que se infringe a los animales en ésta desafortunada actividad que, la misma ya está prohibida en la mayoría de los países de nuestro entorno y son otros muchos los que están en trámites para llevar a cabo tal prohibición. Resulta paradójico que en un entorno dedicado a la conservación activa de la fauna y flora, propuesto por el Gobierno Vasco como, L.I.C. Lugar de Interés Comunitario, se instaure una actividad que maltrata a los animales. La mencionada actividad está catalogada como "clasificada" ( insalubre, molesta, nociva y peligrosa), se desarrolla en una parcela colindante al Parque Natural de Pagoeta en un paso obligado hacia la ferrería de Agorregi, a orillas de la regata Manterola, donde anidan aves protegidas como el Martín pescador y otras. Ésta actividad industrial, para poder mantener con vida a unos patos "enfermos" de cirrosis hepática, necesita de un sistema de ventilación forzada (potentes ventiladores, extractores, torre de refrigeración, étc) que por una parte generan un gran consumo energético y al mismo tiempo producen una contaminación acústica escandalosa de 71,5 decibelios, día y noche, laborable y festivo, en un valle que como antes hemos mencionado, era virgen, había un silencio absoluto. Haciendo una comparación y para hacernos una idea de la contaminación acústica que esto supone, podemos decir que 71,5 decibelios, es el ruido que produce una autovía de alta circulación y aún siendo importante, el problema fundamental no radica en si son muchas o pocas las personas que perciben éste ruido sino en que, es inadmisible semejante contaminación de un paraje virgen. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud considera que, valores de 70 decibelios emitidos durante las 24 horas del día , pueden provocar daños al oído así como otro tipo de trastornos de la salud. Sabemos por noticias de la prensa que la Excma Diputación Foral de Gipúzkoa está llevando a cabo actuaciones a nivel de barrios por los que atraviesa N-1, para minimizar el ruido producido. No cabría esperar menos en el caso del Área de Pagoeta, dada la sensibilidad del paraje de que se trata y lo escandaloso de la situación.Quizás entonces los ciudadanos de a pie, empecemos a entender el concepto de Desarrollo Sostenible, Agenda 21, étc. Un sueldo no puede justificar semejante agresión medioambiental ni maltratro animal.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |