Valencia, 23/04/05 Trece calles del Carmen son declaradas muy conflictivas por el ruido de baresEl Ayuntamiento elabora un registro de 205 locales de ocio para las inspeccionesLa inspección de locales de ocio en el barrio del Carmen, iniciada por el Ayuntamiento hace escasas fechas y que persigue la reducción del ruido ambiental por las noches, ha clasificado como zonas más conflictivas treces calles de esta parte del centro histórico. Los vecinos piden que se reduzca el horario de cierre.Paco MorenoLa declaración de zona acústicamente saturada (ZAS) planea sobre el Carmen desde hace meses. Las asociaciones vecinales están convencidas de que es la única solución para la saturación de bares que hay en un puñado de calles de Ciutat Vella. En total, trece calles han sido clasificadas como muy conflictivas en el plan de inspección del servicio de Actividades.El concejal responsable de esta iniciativa, Vicente Igual, comentó que su principal preocupación y empeño es reducir los ruidos nocturnos, por lo que la campaña de inspección de locales se ha dividido en dos fases. La primera, que tendrá una duración de tres meses, se centrará en las zonas más problemáticas. El eje de la calle Caballeros hasta la calle Quart, con varias plazas aledañas, es ejemplo del paso de miles de personas a altas horas de la madrugada, cuando está en ebullición el barrio de copas de la ciudad. Antonio Cassola, portavoz de la asociación Amics del Carme, dijo tras una reunión mantenida con Igual que seguirán pidiendo el listado de terrazas, para comprobar cuáles son las que tienen licencia. Traslado de localesLos residentes llegaron a proponer el traslado de los locales al tramo del viejo cauce más próximo, una idea que no cuajó en el Ayuntamiento. Igual dijo que algunas inspecciones terminan en una sanción, aunque en la mayor parte de los casos se remite a la Generalitat, la competente en tramitar las multas graves, como el incumplimiento del horario de cierre y las malas condiciones de insonorización. En total, los técnicos han registrado 205 locales de ocio, repartidos en 57 calles.El tráfico es otro de los elementos que se planteó en la reunión. Los residentes critican las dificultades que se plantean hasta para el acceso de vehículos de emergencia (ambulancia, bomberos, etc.) las horas más concurridas de los fines de semana. En muchos balcones cuelgan pancartas con los lemas “derecho al descanso” y “queremos dormir”. En las pasadas Fallas, cuando se alcanzó el apogeo de las zonas de ocio, Amics del Carme criticó la permanencia de andamios en calles de gran tránsito de público, lo que suponía un riesgo en caso de emergencia. Cassola citó como ejemplo la calle Pintor Fillol, donde un edificio del Instituto Valenciano de la Vivienda bloquea el acceso para vehículos desde hace varios años. Abundancia de gorrillasDentro de los temas tratados con Igual, también se habló de los solares dominados por los gorrillas, lo que se ha convertido en un auténtico problema, incluso para los vecinos. Las multas impuestas por la Policía Local no tienen mucha efectividad, dado que la totalidad de estos mendigos se declaran insolventes y no pagan la sanción.El botellón, continuó Cassola, ha formado ya un auténtico recorrido por calles, plazas y rincones del Carmen. En la actualidad, su erradicación es la principal reivindicación de los vecinos, debido a los ruidos nocturnos, los problemas derivados de vandalismo callejero y la suciedad que queda al día siguiente. Piden más limpiezaLos domingos por la mañana, es frecuente encontrar montones de botellas vacías, vasos rotos y residuos de todo tipo en los rincones. Cassola dijo que a las pocas horas, las brigadas de limpieza ya han retirado la basura, aunque los malos olores de “los restos de orines se quedan y es algo que no se va tan fácil”.La moda de los locales que abren a primera hora de la mañana también es motivo de preocupación para los vecinos, aunque la falta de las plazas de aparcamiento “es algo endémico en este barrio”. La invasión de las calles peatonales está al orden del día y la colocación de bolardos apenas sirve. El Ayuntamiento colocó varios sonómetros para medir el ruido ambiental, con el propósito de decidir si se sobrepasa el máximo de decibelios fijado en la ordenanza. Es uno de los criterios principales para la declaración de zona acústicamente saturada, lo que supondrá la reducción inmediata del horario de cierre y la clausura de una gran parte de los establecimiento del barrio del Carmen.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |