Santiago, 15/09/04 'Tirón de orejas' judicial a Raxoi por su dejadez en el control del ruido
El titular del juzgado, el magistrado Francisco Javier Míguez Poza, apunta en el dictamen que el hecho de que el establecimiento cuente con licencia no le exime de responsabilidad hacia los vecinos, como argumentaba la defenda de los demandados, quien consideraba que el caso debía ser llevado por vía contencioso administrativa como un asunto entre Raxoi y afectados. El magistrado delimita competencias señalando que su juzgado interviene por la responsabilidad "extracontractual'' en la que pudo haber incurrido el titular del permiso municipal "incluso por pura desidia, negligencia o incompetencia de la administración de conceder una licencia sin las debidas garantías o por mantener la actividad pese al patente incumplimiento de su Ordenanza Municipal en el desarrollo de la misma o por no actuar con la diligencia de inspección debida al respecto'', señala el magistrado, dando así un tirón de orejas a Raxoi. El dictamen, que los afectados conocieron el pasado viernes y que ayer adelantó en exclusiva este periódico, se ha acogido con satisfacción entre los vecinos. Sobre todo en el hogar de Manuel Cachafeiro y Margarita Anta, un matrimonio que reside en el primer piso y al que el exceso de decibelios del pub quitaba el sueño. La batalla emprendida por ambos ha sido larga, pero ayer la satisfacción era grande a pesar de que la indemnización que reclamaban era mayor. "Estamos contentos, para nosotros es un primer paso'', cuenta Margarita Anta, quien resalta que la sentencia "más importante'' está por llegar. "Hemos planteado otra demanda para asegurarnos de que el local —que actualmente está cerrado— esté insonorizado en condiciones para garantizar que nunca más tengamos problemas de ruidos' ', cuenta Anta, que teme la reapertura del establecimiento. El pub lleva varios meses sin actividad, pero los vecinos no están tranquilos. "Se ha abierto y cerrado tantas veces que ya hemos perdido la cuenta'', señala la afectada. La pareja debe recibir en conjunto cinco mil euros en concepto de "daño moral'' por el perjuicio que les ha provocado el ruido. Además el juez condena también a los demandados a abonar a Manuel Cachafeiro 692,68 euros destinados a reembolsarle los gastos médicos y el hotel. El vecino, empresario, llegó a sufrir estrés por la falta de sueño y recibió atención psiquiátrica. Él y su mujer acabaron por irse a dormir a un hotel cercano los miércoles y jueves. Los viernes y sábados se trasladaba a una vivienda de su propiedad en Forcarei. Otros siete vecinos se reparten los casi seis mil euros restantes de indemnización fijados.
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