Alicante, 12/09/04 La Policía detecta 30 puntos de 'botellón' e identifica a mil jóvenes en tres mesesLos agentes han requisado de la calle 1.100 litros de alcohol desde finales de mayo y hasta el pasado fin de semana Nueve municipales se dedican en exclusiva, los viernes y los sábados, a desmantelar esta extendida práctica juvenilJ. F. Picó
Según las fuentes consultadas por este diario, el botellón no tiene límites: el Centro, el Casco Antiguo, la Ruta de la Madera, Carolinas, Babel, la Playa de San Juan... Cualquier sitio es bueno para congregarse con unas botellas de whisky o ginebra, cerveza y litros de refresco para acompañar una fiesta. Desde finales del pasado mes de mayo, la Policía Local, a cuyo frente se encuentra Luis Gómez Antón, dispuso de ocho agentes y un oficial para realizar esta tarea los viernes y los sábados por la noche, en el turno ordinario desde las diez de la noche y hasta las seis de la madrugada. De forma rotatoria, los agentes recorren los diferentes escenarios del botellón en una labor que tiene mucho de disuasoria, aunque son conscientes de las dificultades técnicas para erradicarlo. El carácter contestatario de los jóvenes, la falta de plantilla y, sobre todo, la ausencia de una respuesta punitiva contundente por parte de la Administración después de la acción policial, reducen la eficacia del operativo. En cualquier caso, la labor de este equipo tiene la citada vertiente disuasoria, de difícil cuantificación, y también una más objetiva: desde finales de mayo y hasta el último fin de semana, la Policía Local ha decomisado más de 1.100 litros de alcohol y ha identificado a un millar de jóvenes, la inmensa mayoría mayores de edad. El modus operandi de los agentes una vez localizado el punto de botellón es el levantamiento de un acta de infracción y la identificación de todos los jóvenes que estaban infringiendo la norma autonómica sobre consumo de alcohol en la vía pública. En el acta se incluyen a todos y cada uno de los infractores, a quienes se les dispersa del lugar. Otra cuestión es qué ocurre después. Es decir, cuando el acta llega a los servicios administrativos que deben resolver si cabe alguna sanción. Para desgracia de la Policía, los expedientes se sustancian de tal manera que no impide que el joven vuelva al botellón, aunque lo haga en una calle o una plaza distinta. Según las fuentes policiales consultadas por este diario, durante los últimos tres meses han sido levantadas 301 actas de infracción. Los agentes consideran que ya es un logro trasladar al joven que en cualquier momento puede presentarse la patrulla y aguarles la fiesta, con el decomiso de la bebida y la identificación policial. Centro y Casco AntiguoEl mapa del botellón tiene el Centro y el Casco Antiguo como principales escenarios. La plaza de las Flores (detrás del Mercado Central); el parque de Canalejas; la avenida de Jaime II (en las inmediaciones del barrio de San Antón); General Marvá (en las escalinatas del Instituto Jorge Juan); las calles Arzobispo Loaces y París (en la zona de la Estación de Autobuses); las plazas Nuevas y Balmis y las calles Castaños, Santa Bárbara y Quevedo (Centro Tradicional); el Paseíto de Ramiro (frente a la playa del Postiguet); la plaza de Ruperto Chapí; la calle Pozo, en San Antón, y Campos Vasallo, Capitán Segarra y la plaza de Hermanos Pascual (Ruta de la Madera).Mención aparte merece el Casco Antiguo, donde las plazas de San Cristóbal, del Carmen y del Puente copan el botellón, junto a las calles Teniente Daoiz, Álvarez y Toledo. Es, sin duda, el principal punto negro. Pero también hay puntos localizados en los barrios. Así ocurre en la plaza del Sol (Bola de Oro), el Polígono de Babel, las playas de la Almadraba y de San Juan, la Serra Grossa, la calle Sol Naciente (junto a la playa de la Albufereta) y la plaza de Argel. Venta prohibidaLa labor realizada por la Policía Local durante los últimos tres meses ha permitido, además, descubrir cuatro tiendas dedicadas a la venta de alcohol a menores. A estos establecimientos se les ha abierto igualmente un acta de infracción. Todos ellos se encontraban en la zona centro.Algunas asociaciones vecinales y comunidades de propietarios han alzado sus voces contra la práctica del botellón. Incluso, se han dirigido al Síndic de Greuges solicitando su amparo y su mediación para conseguir mayor eficacia municipal. Fuentes municipales insisten en destacar la labor que vienen realizando no sólo desde el pasado mes de mayo, sino en otros momentos puntuales. Las mismas fuentes recuerdan precisamente una resolución del propio Síndic de Greuges de abril del año 2002, en la que reconocía que se había intensificado el control del botellón en la ciudad.
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