Córdoba, 13/11/04 Aguilar niega que los «botellódromos» molesten y que estén cerca de viviendas, en medio del malestar vecinalEl Consejo de la Juventud, con el que no ha contactado el Consistorio, criticó la medida: «Lo que se busca es un redil para que los jóvenes molesten menos» B. LÓPEZ
Sorprendente, porque las zonas adecuadas de La Victoria (tras el Círculo de la Amistad) y Parque Chinales sí tienen pisos alrededor. Aguilar se fue del tópico -«Estos temas siempre son polémicos inicialmente y es difícil la unanimidad»- a la media verdad -«Nos hemos sentado con la Federación de Asociaciones Vecinales, con los consejos de distrito...»-. Pero la realidad puede llegar a ser muy terca y la falta de diálogo con los vecinos asomó. «Con nosotros, no han contactado. Fastidia que la alcaldesa diga que sí, porque es incierto. No puede ser una política de hechos consumados», señaló el presidente del consejo de distrito Levante, Rafael Pérez. Obstinadamente terca, porque su homólogo en el Centro, Antonio Salcedo, con el que ayer aún no había contactado el Consistorio, denunció que «el diálogo se podía haber mejorado en esta cuestión, pero no es algo excepcional. El Reglamento de Participación Ciudadana se incumple sistemáticamente». Y Aguilar siguió, como Sinatra, a «su manera». Una y otra vez basó las decisiones municipales en que vecinos y jóvenes, estos últimos a través de una encuesta, habían pedido las zonas de encuentro. Amparada en generalidades, la alcaldesa olvidaba que El Arenal, el Centro y Levante habían rechazado los «botellódromos» en cualquier parte. «A los jóvenes no les gusta que les marquen los sitios y las zonas adecuadas crearán un perjuicio para los residentes más próximos», dijo el presidente del consejo de distrito Centro. Éste no se mostró muy esperanzado con la promesa municipal de limitar el aforo en La Victoria. «¿Qué van a hacer? ¿Cercarán la zona y contarán a los jóvenes como cabezas de ganado? Todo esto es un absurdo», se preguntó. Le secundó Pérez. «Lo de los «botellódromos» no lo vemos ni nosotros ni la juventud», explicó. Añadió que el «rechazo» en Levante a su «botellódromo» se va materializando -aún existe, eso sí, la opción de que se ubique en otro punto de Chinales-: «A las dos asociaciones que más les afecta, la de Amanecer de Fátima y la de la «joroba» de Asland, les ha caído como una bomba. Nos reuniremos para ver si podemos tomar acciones para evitarlo. No lo vemos, hay pisos cerca, se destrozarán los jardines...». A Aguilar se le hundía su argumentación como un castillo de naipes. Encima, antes de que ella se posicionara el Consejo Local de la Juventud (CLJ), mediante uno de sus representantes, Manuel Ríos, dijo que «no vemos utilidad a los «botellódromos». Por sí solos, no son solución». Para este colectivo, con el que el Consistorio no ha contactado, sólo se busca que los jóvenes vayan a un «redil donde molesten menos». «No nos oponemos a estas zonas siempre que los jóvenes puedan seguir utilizando otras», concluyó. Aguilar, enterada de estas palabras,recompuso el paso y anunció que su edil de Juventud hablará con colectivos como el CLJ. Pocas novedades más hubo. Sólo que la alcaldesa avanzó que, de cara al «tiempo de primavera-verano», se podría ampliar el número de «botellódromos». Definición de serviciosEl edil de Presidencia, José Antonio Cabanillas, añadió que este fin de semana se fijarán los servicios de los «botellódromos». En cuanto a la distribución de hielo y bebidas alcohólicas, indicó que es un «objetivo» para dotar a estas zonas de más «atractivo». «Tenemos que ver su viabilidad y determinar cómo se podría hacer», matizó. Lo mismo sucede con la posibilidad del hilo musical. Un bus de la movida está descartado a muy corto plazo.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |