Sevilla, 29/03/04 Una pareja denuncia que el ruido de una discoteca daña al bebé que esperaLos vecinos están ya buscando un nuevo piso, a pesar de que la sala tiene orden de clausura y los dueños están imputados por un delito ecológicoEFELa vecina de una discoteca de Sevilla, que sigue abierta pese a la orden de cierre que tiene desde hace seis meses y cuyo dueño está imputado de un delito ecológico por los ruidos que emite, ha alegado al juez que se encuentra embarazada y que las molestias pueden dañar al feto. Fuentes del caso dijeron que la discoteca Weekend, situada en la calle Torneo, tiene una orden de clausura desde que dos inspecciones del Ayuntamiento, realizadas el 28 de septiembre y el 11 de octubre de 2003, detectaron que sus ruidos de madrugada superaban en diez decibelios el máximo autorizado por las ordenanzas municipales.La discoteca recurrió por la vía administrativa este cierre y el juez ordenó, como medida cautelar, que se ejecutase la clausura, que sin embargo sigue sin llevarse a cabo, según los denunciantes. Los dueños de Weekend han notificado hace unas semanas al juez que desisten de continuar su recurso contencioso-administrativo porque han llegado "a un acuerdo con el Ayuntamiento", de cuyo contenido no han sido informados los vecinos afectados pese a haberlo solicitado. Ante esta situación, el matrimonio que ocupa la vivienda situada sobre el local, que está esperando un bebé, ha empezado a buscar otro piso por los posibles daños que los ruidos y vibraciones pueden causar al desarrollo de la gestación. Junto a esta vía administrativa, Weekend tiene abierta una denuncia penal por presunto delito ecológico y contra el medio ambiente, dentro de la cual su representante legal declarará el próximo mes de junio como imputada ante el juzgado de instrucción 6 de Sevilla. Esta denuncia, inicialmente archivada por el juzgado de instrucción, fue reabierta por la Audiencia de Sevilla por entender que "la emisión de ruidos de forma reiterada y continuada a lo largo de la noche durante los fines de semana, en cotas de sonido superiores a lo permitido, constituye un peligro para la salud de los afectados". Las mediciones realizadas por empresas especializadas y por el Ayuntamiento de Sevilla, que han sido admitidas como prueba por el juez de instrucción, detectaron la emisión de "ruidos y vibraciones intolerables" hasta altas horas de la madrugada. La Audiencia provincial ordenó seguir una causa penal contra la discoteca por contaminación ambiental porque "el derecho a disfrutar del medio ambiente y el deber de conservarlo es un valor de rango constitucional", según el juez.
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