Valencia, 26/02/04 Los ayuntamientos pedirán certificados sobre el ruido de las viviendasTerritorio y Vivienda ultima esta medida para luchar contra la contaminación acústicaEl conseller de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, explicó que el decreto que su departamento está ultimando para el control del ruido permitirá que los ayuntamientos puedan solicitar un certificado que acredite las condiciones acústicas del edificio antes de conceder la licencia de ocupación.Este nuevo decreto, que establecerá las normas para prevenir, vigilar y controlar la contaminación acústica causada por actividades, instalaciones, viviendas, obras y servicios, desarrolla la ley de Protección contra la Contaminación Acústica."La contaminación acústica es un fenómeno generalizado en las zonas urbanas y representa un problema ambiental", explicó Blasco, quien apuntó que este hecho ha motivado "la puesta en marcha de una serie de medidas, entre las que se encuentra este nuevo decreto, que permitirá mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y alcanzar uno de los objetivos prioritarios de la Generalitat". El decreto permitirá a los ayuntamientos exigir, sin perjuicio de otros certificados previstos en la normativa vigente, un certificado, firmado por el director técnico de las obras y el constructor, que acredite las condiciones acústicas del edificio para la obtención de la licencia de ocupación. "Con esta medida pretendemos aumentar la calidad de las viviendas valencianas y que aquellos que intervienen en el proceso productivo se impliquen en la consecución de este objetivo, cuidando aspectos tan importantes como las condiciones acústicas de las mismas", resaltó el conseller. El decreto también regulará las actividades comerciales, industriales o de servicios, que están sujetas a la evaluación de impacto ambiental y a la aplicación de la normativa vigente en materia de actividades calificadas, susceptibles de producir ruidos o vibraciones. Estas actividades, a partir de ahora, deberán contar con un estudio acústico previo, en el que se analice el nivel de ruido estimado para evaluar la influencia previsible de la actividad y fijar las medidas correctoras necesarias para reducirlo. Asimismo, se fijará la obligación de realizar auditorías acústicas cada cinco años para identificar los focos de ruidos, medir los niveles sonoros y establecer medidas correctoras. En el apartado de espectáculos, establecimientos públicos y actividades recreativas en locales cerrados, el nuevo decreto establece que la licencia de actividad de estas instalaciones estará condicionada a la inclusión de un proyecto del diseño de aislamiento acústico del local. La normativa también establece que los ayuntamientos, a través de las ordenanzas o los planes acústicos municipales, sea quienes señalen la distancia mínima que deberán respetar entre ellas, si se sitúan en zonas de uso residencial, sanitario o docente. "Hay que tener en cuenta, que la contaminación acústica es un problema de ámbito local, por lo que a través de este documento estamos proporcionando a las entidades municipales herramientas que les permitirán emprender las acciones de control y prevención de las fuentes de ruido", declaró Blasco. El objetivo principal de este decreto, apuntó, "es el de asegurar la calidad óptima de los elementos que conforman el entorno ambiental de los ciudadanos, en esta ocasión el aire, mediante la prevención y el control de la contaminación acústica".
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |