Logroño, 10/12/04 NUEVA NORMATIVA MUNICIPALVecinos exigen bajar a 25 decibelios el nivel de ruido nocturno y Arbacares pide dejarlo en 30'Logroño sin Ruidos' reclama un aislamiento efectivo de locales antes de otorgar licencias y la patronal del sector dice que la nueva ordenanza es muy exigente La tramitación de la nueva ordenanza de ruidos de Logroño sigue su curso. El pasado 30 de noviembre se cerró el plazo de exposición pública, durante el cual se han presentado al Ayuntamiento un buen número de alegaciones al texto normativo. Vecinos, empresarios de hostelería y partidos políticos han realizado sus aportaciones con el ánimo de que se puedan debatir ahora antes de que el Consistorio proceda a la redacción definitiva de la nueva ordenanza. J. EZQUERROEntre los colectivos vecinales que se han significado en pro de una normativa más combativa contra la contaminación acústica figura la asociación 'Logroño Sin Ruidos'. Entre otras peticiones, la institución exige en sus alegaciones que los límites de ruido que pueden transmitirse a una vivienda queden fijados en 25 decibelios por la noche y 32 decibelios por el día. La asociación señala que el nivel de 28 decibelios que se propone en la normativa municipal como techo de emisión por la noche es «totalmente insuficiente». Tampoco la patronal del sector de bares y cafeterías, Arbacares, está de acuerdo con el tope que fija el Ayuntamiento. La organización entiende que el nivel de 30 decibelios «es más que suficiente» y además cree que la Corporación invade una competencia estatal al fijar niveles máximos de ruido. El PSOE, que ayer presentó sus alegaciones, se acerca más a la postura que defienden los vecinos y pide rebajar el máximo nocturno a 26 decibelios. La limitación de emisiones sonoras es una de las cuestiones en las que se manifiestan las discrepancias. Respecto a la insonorización de locales, 'Logroño Sin Ruidos' considera que la ordenanza debe exigir «un aislamiento realmente efectivo para la concesión de licencias y adaptación de las existentes, así como la exigencia de unos niveles mínimos de insonorización en las condiciones acústicas de la edificación para evitar problemas futuros». El PSOE plantea que sea el Ayuntamiento quien deba «exigir a los promotores el aislamiento real efectivo en la construcción de los bajos de los edificios». AdaptaciónArbacares considera que los niveles de insonorización que incluye el proyecto de ordenanza «son muy exigentes». Según dice, el aumento de 55 a 70 decibelios en los aislamientos supondrá que la adaptación de los locales existentes en la ciudad «sea, en la práctica, material y económicamente imposible». Los plazos de adaptación a la nueva ordenanza son también objeto de litigio. 'Logroño sin Ruido' cree suficiente un año, un límite que la patronal de los bares cree a todas luces insuficiente. Pero no todo son divergencias entre vecinos y el sector de hostelería. Unos y otros coinciden en exigir medidas que garanticen la insonorización de los edificios desde el momento de su construcción.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |