Jerez, 17/2/3 Los entresijos de la 'movida'En la cresta de la olaNOEMÍ GONZÁLEZ
Es a partir de las once de la noche cuando empieza a haber movimiento por las inmediaciones de la plaza de toros. Varios comercios comienzan a hacer su agosto vendiendo los famosos lotes de 'botellón', una solución económica para los jóvenes con menor poder adquisitivo. La razón que han dado más de una vez para defender estos hábitos es la del precio de las copas en los bares, de ahí que primero se prefiera pasar frío en la calle, tomarse dos o tres 'pelotazos' y luego, si se encarta, ir a una discoteca o a un pub a bailar, charlar con los amigos o estar algo más resguardado y tranquilo. "Sabemos que los jóvenes tienen que divertirse, por eso los hemos respetado siempre y no hemos ido en plan borde. En otras concentraciones ha habido patrullas vecinales, pero por esa razón hemos descartado esa idea. Siempre hemos dicho que lo último sería ir a la calle", continúa Flores. La noche, mientras, sigue adelante. Cada vez hay más gente que se concentra en los soportales de Parque Stadium. Los vehículos que tratan de pasar por esta calle lo tienen cada vez más difícil, incluso hay quien se aventura a arrojar hielo a los coches. Mientras el parque Scout, hasta hace unos meses siempre atestado, está más solo que la una. Los representantes vecinales apuntan que desde que se han cerrado los bloques, "nada de nada". Hasta Solidaridad han llegado en más de una ocasión las quejas sobre lo que ocurre cada noche de fin de semana. "Se sabe perfectamente quién es el que vende, hay unos seis o siete comercios que no sólo venden alcohol fuera de hora -la prohibición empieza a partir de las diez-, además lo venden a menores", destaca Quintana. Según ellos cada fin de semana se le levantan actas, pero "por lo que se ve les saldrá más económico el pagar las multas", afirman. Entre las demandas que solicitan los ciudadanos que viven en 'la cresta de la ola' está la de una mayor presencia policial y sobre todo, "una mayor coordinación entre los dos cuerpos de policía. Pero esa coordinación tiene que venir ya", destaca el presidente de la federación de vecinos, que en la pasada visita del delegado de Gobierno en Andalucía, Juan Ignacio Zoido, le hizo constar la necesidad de policías en Jerez pese a los datos que facilitó el viernes, diciendo que la plantilla del 091 estaba casi al completo. José Antonio Romero, su vicepresidente, lamenta que "sólo se acojan a las estadísticas. Luego hay que ver el estado de inseguridad en el que vive la zona. Hay familias que se pueden sentir amedrentadas en su propio barrio. El control de eso, es el quid de la cuestión", concluye. Los jóvenes siguen con su diversión, unos en pandilla grande y otros en grupos más reducidos. Reconocen que los que causan problemas son tan sólo unos pocos, "los garbanzos negros" que siempre andan metiendo ruido por ahí. La intención que tienen ahora los miembros de Solidaridad es la de elaborar un informe de lo visto in situ y hacerlo llegar a todo responsable de esta situación que quieren que esté bajo control. EvoluciónLos vecinos, testigos de una movida más que itineranteUna de las características del efecto bautizado como 'movida' es el hecho de que es itinerante. Tan sólo basta con comprobarlo en propias carnes. La 'ola' se ha ido trasladando a distintos sitios de la ciudad en ciclos que pueden durar dos o tres años, con suerte, algo menos. Luis Valle, vocal de Seguridad en la Federación, es uno de los miembros que más experiencia tiene en este tipo de asuntos, ya que ha lidiado con este tema en más de una ocasión. Entre los barrios que recuerda que han sufrido la 'movida' están los de San Joaquín, hace unos ocho años; La Unión o la zona de Las Delicias, entre otras. La Constancia y la barriada de España han sido otras de las que han padecido este fenómeno en años anteriores y actualmente. Conocen que hay bares, pubs y discotecas en la zona, pero mencionan en repetidas ocasiones que el consumo de alcohol se hace en la calle. Muchas de estas barriadas decidieron afrontar este problema cerrando el acceso a sus viviendas, un flanqueo costeado por los mismos vecinos que a la vista está, ha dado resultado. "Hay veces en las que nos preguntamos si los padres de estos chavales, muchos de ellos de doce o trece años, saben realmente en lo que se meten sus hijos. Nosotros estamos preocupados por la inseguridad que se vive en esta zona", destacan los integrantes de Solidaridad. La inseguridad no es el único problema que denuncian, sino que además de eso está el de la venta de drogas, que normalmente se hace en la oscuridad de la plaza de toros, algo serio que no dudan en pasar por alto. AlternativasEn busca de una solución: ¿el botellódromo?Hasta ahora el botellón le ha ganado la partida a cada una de las soluciones que se le ha pretendido buscar, ya sea con leyes que prohíben el consumo de alcohol en la calle; venderlo a partir de las diez de la noche o no venderlo a menores. Hay quien se busca siempre una forma de conseguir una copa para tomarla en el lugar que se desee y sobre todo, a buen precio. Una de las alternativas que se comenta por los propios jóvenes es la del 'botellódromo'. Entiéndase por esto un lugar, a ser posible tejado, en el que se pueda disfrutar de una noche de marcha con tus amigos. Ahora, ¿dónde? Son los vecinos los que piden también soluciones para conseguir erradicar este fenómeno que llevan viviendo junto a la puerta de su casa durante años. Cuando se les pregunta por esta idea, no se muestran reticentes. Se aceptan ofertas.
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