Salt, 18/1/3 El Ayuntamiento pide medidas correctoras contra el ruido de la A–7DANI VILÀEl Ayuntamiento de Salt exigirá a Acesa, concesionaria de la autopista A-7, medidas correctoras destinadas a reducir la contaminación acústica provocada por el tráfico, según manifestó ayer el alcalde, Jaume Torramadé (CiU), a la vista de un estudio sónico elaborado por la Universitat de Girona (UdG). El informe señala el tramo de la A-7 a su paso por Salt como un punto negro en cuanto a contaminación acústica y revela que las viviendas más próximas a la autopista reciben un impacto sónico superior a 75 decibelios, que rebasa con creces los niveles de 60 o 65 decibelios que establece la legislación autonómica sobre contaminación acústica aprobada en el año 2002. La gratuidad de la A-7 entre las salidas norte y sur de Girona aplicada en el año 2000 ha provocado un aumento considerable del tráfico por este tramo, que absorbe medio millón de vehículos pesados al año que desprenden un gran volumen acústico. Por ello, el Consistorio y los vecinos esperan que el estudio científico sirva para presionar a Acesa y que ésta introduzca las medidas correctoras oportunas. Josep Arnau, responsable del informe, aseguró que la colocación de pantallas acústicas permitirá reducir entre 5 y 10 decibelios la emisión de ruido del tráfico, lo que situaría el impacto acústico en niveles tolerables. Del interior del casco urbano, el estudio identifica la calle Major, la avenida Països Catalans y el paseo Marquès Camps como las zonas más ruidosas. La cifra más alta se registra en Països Catalans, con 75 decibelios, debido a la densidad y la tipología del tráfico que circula en dirección a Anglès. Por otra parte, el colectivo cívico del Barri Vell-Sector Autopista reclama que un solar contiguo a la A-7 acoja una arboleda de robles y encinas a modo de pantalla acústica natural que de paso mejoraría la imagen de Salt.
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