Granada, 19/12/03 Los empresarios piden un 'indulto' ante la oleada de cierre de baresAl menos diez locales se mantienen en la alegalidad pendientes de que el Ayuntamiento los encaje en las ordenanzas municipales La ausencia de normas durante años y el 'relax' cuando llegaron ha dejado a 70 bares de copas al límite por incumplir los horariosQuico ChirinoHan funcionado durante años a su manera, con sus propias reglas. No había normas férreas, ni las autoridades se preocupaban en exceso de que se cumplieran las pocas que existían. Los 300 locales de la movida granadina decidían sus horarios. Pero la Ley 13/99 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Andalucía derivó en ordenanzas y decretos que pusieron límites. Ya no valía cualquier cosa.Los agentes de la Policía Local cercaron pubs y discotecas. El balance de los últimos años es suculento: hay acumulados 1.300 expedientes. Los empresarios de la movida piden ahora una tregua para salvar el negocio. «Ha habido un tiempo de abusos. La gente se pensaba que aquellos expedientes nunca se iban a cumplir. Las consecuencias han llegado dos años después», resume Adrián Martínez, director de locales tan conocidos en la movida como la discoteca Granada 10. El gobierno municipal del PP ha rescatado los expedientes atrasados. La consecuencia es tajante: 70 locales de la capital pueden cerrar en las próximas semanas por haber incumplido el horario permitido. La sala Planta Baja, clausurada por la Policía hace una semana, no ha sido más que un adelanto de lo que puede producirse. El gerente de la Federación Provincial de Hostelería, Antonio García, pide una especie de «indulto». «Se trata de una situación heredada. Tenemos que sentarnos a hablar con el Ayuntamiento, negociar un modelo y unas normas y el que se salga que lo pague», expone. Situación complejaLa radiografía de la movida tiene múltiples aristas. Las cifras constatan que es un buen negocio. Cada noche de ocio de fin de semana, en torno a dos mil personas trabajan en las actividades que generan los locales de copas. Es difícil calcular cuánto dinero acumulan las cajas registradoras. Los empresarios de la noche estiman que, un sábado, entre todos los pubs y discotecas de la capital pueden sumar 360.000 euros, sesenta millones de las antiguas pesetas.Todo esto está en el aire. Pero no sólo lo tienen difícil los 70 pubs amenazados por la herencia de sus expedientes. Al menos, otros diez locales de la capital se encuentran en una situación alegal. Son los denominados café-bares con televisor. Un modelo que ya no existe en el nuevo catálogo de espectáculos, actividades recreativas y establecimientos públicos. ¿Qué va a pasar con ellos? Son locales que se instalaron en zonas donde no se permitían más pubs de música y utilizaron la argucia de instalar un televisor que sirviera también de sintonía. Son una especie de pub encubierto, pero tienen que cerrar sus puertas una hora antes. «Hay que buscar un acuerdo y que se regularicen. Lo más lógico es que lo hagan como pub», explica Adrián Martínez. RumoresLos empresarios han solicitado un permiso extraordinario para Navidad: dos horas extra que todavía no le han concedido oficialmente. Los controles policiales cada vez son mayores. El último fin de semana, la Policía Local controló 84 locales. Tan sólo cuatro de ellos fueron sancionados y desalojados porque incumplían el horario de cierre. Una buena proporción.Los empresarios no han percibido que el control se haya intensificado. Pero también entre ellos circulan rumores y teorías. Sanciones que llegan sin que se haya levantado acta, multas cuando estás recogiendo el local... son algunas de sus quejas. «Hay casos que se han denunciado y sólo quedaban el dueño y los camareros» defiende Antonio García Otro sistemaCoquetear con el horario puede costar caro. El ejemplo del Planta Baja es significativo: 400 días de cierre. «Nosotros queremos normas y el que no las cumpla que se lleve un escarmiento para que no vuelva a infligirla. Pero que te cierren un local dos años supone acabar con un negocio», sostiene Adrián.Los horarios son el corsé. Pero, paradójicamente, los empresarios no quieren ampliarlos, aunque la ordenanza municipal se va a revisar en los próximos meses. «Cambiar los horarios puede traer efectos perversos. Si no se guarda la proporción, las discotecas no sobrevivirían», mantienen en la Federación de Hostelería.
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