Tarragona, 17/12/03 Trabajadores de la URV, en pie de guerra contra el párking Jaume IExigen que se aminore el ruido de las obras y piden una medición acústica«Que pidan mediciones de ruido, que presionen al Ayuntamiento o que los técnicos propongan alguna fórmula que aminore los efectos de las obras, pero que hagan algo». Este era el sentir general ayer en la asamblea que los trabajadores del rectorado de la Universitat Rovira i Virgili celebraron para decidir cuál sería su postura ante unas obras, las del párking Jaume I, que se les hacen «insoportables» por el ruido y las vibraciones.E. SecoTras una reunión a la que sólo asistieron los PAS -personal de administración y servicios-, los trabajadores optaron por redactar un escrito en el que se solicitará tanto a la gerencia de la URV como al Ayuntamiento, e incluso a la Síndic de Greuges, que tomen las medidas que sean necesarias para frenar los efectos que el ruido les provoca. Además, los trabajadores propusieron la semana pasada al rector, Lluís Arola, el cambio del horario de trabajo a jornada continua para evitar una larga exposición al ruido.Los trabajadores se quejaron también de que no se habían hecho todas las mediciones acústicas que se habían solicitado y fueron más allá al afirmar que otra de las decisiones sería llamar a los Mossos d'Esquadra porque la Guàrdia Urbana no había atendido a sus peticiones. En opinión de los trabajadores, estas obras superan los límites de ruido que permite la normativa medioambiental, y por eso acusan al Ayuntamiento de «hacer la vista gorda ante la ilegalidad» y a la empresa constructora de superar en sus obras estos límites legales. Por otra parte, los trabajadores se mostraron preocupados por la duración de unas obras que comenzaron hace ya un año y que las previsiones que se les había comunicado daban por concluídas a mediados del mes que viene. Sin embargo, es evidente, dado el estado de las obras, que el 15 de enero no se habrán acabado los trabajos de excavación. El menor ruido posibleLa Empresa Municipal d'Aparcaments asegura que se está haciendo «todo lo que está en nuestras manos para aminorar las incomodidades que generan las obras». Sin embargo, también pide paciencia y recuerda que las incomodidades se convertirán en ventajas y servicios una vez esté concluído el aparcamiento.La Empresa Municipal d'Aparcaments niega, a su vez, que se haya sorprendido por la resistencia de la roca encontrada ya que las prospecciones ya habían apuntado su dureza, y que por este motivo «se está trabajando con las empresas con más experiencia en la materia y se están utilizando los mejores medios y en la proporción adecuada a la zona y su población». La empresa prevé la posibilidad de variar el proyecto inicial construyendo en la parte baja del terreno.
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