Cartagena, 08/09/2002 La cruzada contra el ruido llega a los bares de Príncipe de Asturias
Medio Ambiente va a mirar con lupa la situación de estos locales, igual que se hizo antes del verano en la zona de Cabo de Palos y en La Manga El ayuntamiento de Cartagena va a continuar su cruzada contra los bares y locales que incumplen la ordenanza de ruidos o los requisitos establecidos en sus licencias. El objetivo de esta política es aplicar el mismo rasero a todos los locales de copas del municipio, ya se ubiquen en Cabo de Palos y La Manga, o en determinados puntos de la ciudad donde se concentran los bares como las calles Príncipe de Asturias o Jiménez de la Espada. La concejala de Medio Ambiente, Isabel Anaya, quiso aclarar a esta redacción que este tipo de revisiones a los locales se hacen de manera periódica, por parte de los técnicos de su departamento. De hecho, a lo largo de este año, los técnicos estuvieron pendientes de los locales ubicados en Los Dolores y el Barrio Peral. "Se va a estudiar la situación de cada local para ver si tienen en regla sus permisos y si cumplen los requisitos que establece el decreto 8/95 de la Comunidad Autónoma sobre protección de ruidos", explicó Isabel Anaya. De este modo la edil de Medio Ambiente se refería a los requisitos básicos que los locales deben de cumplir según se establece en la normativa vigente. Dentro de este apartado, se contemplan factores tales como la instalación de un doble vestíbulo acústico para frenar la contaminación que provocan los ruidos, o el hecho de que las puertas y ventanas del establecimiento deban estar cerradas. Además, los técnicos revisarán los sistemas de climatización y los aparatos de música para comprobar que cumplen la normativa. En sus disposiciones, el decreto de la Comunidad establece que el nivel de ruido en el interior de los locales no puede exceder de los 80 decibelios. Avisados con tiempoPrecisamente, el pasado julio la Policía Local precintó media docena de bares en Cabo de Palos, por orden del Ayuntamiento, después de que los técnicos de Medio Ambiente comprobasen determinadas irregularidades en algunos locales. En otros casos, los cierres fueron porque los propietarios no presentaron la documentación a tiempo. Isabel Anaya indicó que del mismo modo ya se les avisó antes del verano a los propietarios de los locales de Príncipe de Asturias. "Aquí no hay caza de brujas, ni se pretende acabar con los bares sino estudiar en qué situación se encuentran los locales y no sólo en Príncipe de Asturias sino en todo el municipio", dijo. Por su parte, la presidenta de Hostecar, Francisca Naranjo, aseguró no tener conocimiento de esta decisión y afirmó: "La situación de los bares está regularizada y tienen sus licencias de apertura desde siempre". Francisca Naranjo, quien además es propietaria de un local en la citada zona, hizo hincapié en que "no hay razón para que el Ayuntamiento revise las licencias. Las inspecciones en una zona en concreto se hacen cuando hay problemas. Es cierto que la Administración puede revisar los bares cuando quiera. Aunque, no habiendo problemas, se contribuye a que los vecinos se echen encima de los locales con quejas y se produzcan los cierres". Este verano, la alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, advirtió de que la Administración seguirá adoptando medidas correctoras contra los locales que incumplan las normas.
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