Ideal Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes

Granada, 19/10/2002

La dispersión del botellón en 14 zonas altera la paz de más de 15.000 vecinos

La Policía Local alerta sobre la existencia de otros 40 puntos potenciales de concentración de jóvenes
El PP denuncia que en los dos últimos años las consecuencias de la movida se han multiplicado
JUAN ENRIQUE GÓMEZ

Los problemas derivados de las concentraciones juveniles de fin de semana crecen día a día. La dispersión de grupos en diferentes puntos de la ciudad ha generado que el número de vecinos afectados por el botellón haya ascendido en los últimos años de 6.000 a más de 15.000 vecinos. Ellos sufren las consecuencias negativas de las concentraciones, gritos, peleas, suciedad, excrementos, ruidos hasta altas horas de la noche y el creciente estado de estrés que genera la imposibilidad de conciliar el sueño.

Esta cifra de afectados fue hecha pública ayer por el concejal del Partido Popular, César Díaz, que afirmó que procede de los controles e informes realizados por los agentes de la Policía Local que, cada fin de semana, patrullan las zonas de movida . La comparación de los informes emitidos desde el año 1998 hasta ahora es una muestra clara de la evolución del botellón y los problemas que genera en la capital.

Multiplicarse

Cuando el nacimiento del fenómeno del botellón sólo dos zonas, la plaza de Arabial y el Área Centro y sus aledaños (Gran Capitán, Fontboté, Martínez de la Rosa y Einstein), estaban afectadas por el problema. En el año 2000 se había pasado de dos a cuatro grandes zonas y se había eliminado el problema en Arabial (tras el vallado por parte del gobierno de Díaz Berbel de la plaza) y comenzado a actuar policialmente en el Área Centro. Se incrementaba en la zona de Elvira y en el entorno de Reyes Católicos. Ahora, dos años después, la realidad, según denuncia el PP en base a los informes policiales, es que las zonas se han multiplicado hasta 14. La dispersión ha convertido a gran parte de la ciudad en el escenario permanente de la movida .

Es cierto, como afirma el equipo municipal de Gobierno, que al dispersarse, las concentraciones son menos numerosas y las molestias se reducen, pero un centenar de personas pueden hacer mucho ruido. Los informes policiales desvelados por el grupo popular en el Ayuntamiento de Granada, indican que durante el pasado año el botellón aglutinó a 162.000 jóvenes a lo largo del año. Concentraciones que reúnen a más de 6.000 jóvenes cada noche de movida .

El problema no se queda en las 14 zonas ya establecidas como problemáticas. La Policía Local alerta de la existencia de otros 40 puntos negros en la ciudad. Lugares donde ya se reúnen pequeños grupos de personas a hacer su botellón y que, potencialmente, pueden convertirse en espacios para futuras concentraciones masivas, dependiendo de la intensidad de la presencia policial en otros lugares de la capital.

Se trata de pequeñas plazas ubicadas en las calles del casco histórico, en el Albaicín y en el recorrido existente entre la plaza de Einstein y el eje Elvira-Gomérez.

Control de ruidos

El gobierno municipal asegura que el problema desborda al Ayuntamiento como ocurre en todas las ciudades donde existe el fenómeno, pero que acciones como las de controlar el horario de cierre de establecimientos de ocio, ha facilitado la dispersión de muchas de las concentraciones. El Partido Popular denunciaba ayer que aunque hay que hacer cumplir las ordenanzas en materia de horarios, el Ayuntamiento debería ejercer más presión a la hora de controlar la insonorización de los locales de ocio, una política que sería mucho más efectiva que el hecho de expedientar a un bar porque se mantiene 15 minutos más de la cuenta abierto.

«Al cerrarse el bar otro grupo de jóvenes acudirá a la calle a seguir con su diversión. Sólo conseguimos incrementar el número de asistentes a las concentraciones», afirma César Díaz, que apuesta por la materialización de los proyectos de creación de zonas de ocio, de espacios para los jóvenes, pero no en lugares alejados, sino lo más cercanos posible al centro y a las zonas universitarias. Aboga por convencer a la Universidad, entre otras cosas relativas a la educación de los jóvenes, para que permita la utilización de los paseos universitarios de Fuentenueva como espacio controlado para el ocio y la movida .

El Ayuntamiento ha pedido ya ayuda a las administraciones para poder contar con más medios, tanto materiales como humanos para hacer frente al problema y espera una mejor regulación del consumo de alcohol en la vía pública para poder actuar con medidas de control y sancionadoras.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org