Granada, 13/10/2002 La ofensiva policial logra que la mayor parte de los bares cierren a su horaLa Policía Local sólo denunció a dos locales por permanecer abiertos a partir de las 4,00 horas, frente a la decena del pasado viernes. El incidente más grave fue el apuñalamiento de un hombre en Elvira en la madrugada de ayerROCÍO MENDOZA
Sólo dos denuncias frente a las diez que fueron interpuestas en la noche del viernes del pasado fin de semana. El dispositivo especial de agentes de la Policía Local destinados al control de las zonas de movida en la capital granadina comenzó a dar sus primeros frutos durante la madrugada de ayer en lo que a cumplimiento del horario de cierre de locales se refiere. La presión policial en este sentido ha minimizado el número de denuncias interpuestas, a tenor de los datos facilitados por la Policía Local. Éstos revelan que sólo dos bares de los 38 que fueron controlados mantenían sus puertas abiertas al público pasadas las cuatro de la madrugada de ayer, lo que indica el posible inicio de una mayor concienciación entre los propietarios de locales de ocio nocturno. De hecho, el viernes de la pasada semana se elevaron diez propuestas de sanción para otros tantos bares. Zonas calientesEstos últimos fueron los resultados de la primera noche en la que comenzaba el dispositivo especial de la Policía Local para controlar las zonas de la movida y el botellón en la capital granadina. En este fin de semana, y según informaron fuentes de la Policía Local, el dispositivo se ha incrementado en dos agentes más, de veintidós a veinticuatro efectivos. Todos ellos, en distintos grupos planificados, se encargaron de controlar diferentes zonas calientes que se extendieron desde la zona de la plaza Albert Einstein y calle Martínez de la Rosa, hasta la zona de calle Elvira y Plaza Nueva, incluyendo la Plaza Isabel la Católica y la placeta de Luis Rosales, en el Realejo. Junto a estas zonas, y en contra de la tendencia en lo que a preferencias juveniles se refiere registrada en otros años, se realizó un control policial sobre los botellones que se realizan en diversas plazas del barrio del Albaicín. En concreto, se han empezado a poner de moda plazas como la de San Gregorio o la placeta Carvajales. En estas zonas -Bajo Albaicín y calle Elvira- la Policía Local se llevó a siete perros que carecían de la identificación reglamentaria y que, o estaban sueltos o abandonados. Éstos fueron los resultados del control general de perros que establecieron los agentes entre las 23,00 horas y las 2,15 horas de ayer. Por otro lado, las zonas de botellón se concentraron en la plaza de Las Pasiegas, La Romanilla y Rosales, frente al vacío casi absoluto que presentó la plaza Albert Einstein, repleta de cientos de jóvenes entregados al botellón hace unos meses. La Policía Local destacó la ausencia de incidencias graves en los botellones , «todo estuvo controlado», apuntó. El único incidente de mayor gravedad de la noche fue el apuñalamiento sufrido por un hombre de 37 años en calle Elvira a la 1,25 horas de la madrugada de ayer. Al parecer, y según manifestaron fuentes de la Policía Local, el origen de la agresión fue un ajuste de cuentas, por problemas de competencia, entre traficantes a pequeña escala que se conocían. El herido sufrió cortes en el abdomen y los brazos, aunque su vida no corre peligro.
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