Valencia, 16/5/2002 COMUNIDAD VALENCIANALa Ley del Ruido prohibirá las obras en la calle por la nocheLa normativa sólo permitirá las escasas actividades que no superen los 60 decibelios en zonas residencialesLa Ley del Ruido elaborada por la Conselleria de Medio Ambiente y que fue remitida a las Cortes la pasada semana fija unas condiciones muy severas para las obras públicas nocturnas que se realicen en la calle. Las que superen los 60 decibelios, que en la práctica son casi todas, quedarán prohibidas entre las 22 horas y las 8 horas del día siguiente.PACO MORENOProhibido molestar a los vecinos si se superan los 60 decibelios. La Ley del Ruido remitida por el Consell a las Cortes para su aprobación fija unas condiciones severas para las obras públicas que se realizan en la calle por las noches.El horario nocturno, según el texto legal al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, fija el horario nocturno desde las 22 horas hasta las 8 horas y se refiere tanto a los trabajos que se acometen en la vía pública como a los propios proyectos de edificación. En el caso de Valencia, las obras del metro y la construcción de los edificios de la Ciudad de las Artes y las Ciencias son ejemplos válidos de proyectos que tendrían que replantear sus horarios. Los vecinos se han quejado en reiteradas ocasiones del paso de camiones a lo largo del trazado entre la estación de Alameda y el jardín de Ayora, aunque la Generalitat siempre ha replicado que se trataba de servicios extraordinarios por la colocación de hormigón. La ley establece varias excepciones a la prohibición anterior. Habla de obras urgentes que se realicen "por necesidad o peligro, y aquellas que por sus especiales circunstancias no puedan ser realizadas durante el día''. "En todo caso -sigue el artículo- el trabajo nocturno requerirá autorización municipal. El permiso determinará los límites sonoros que deberán cumplirse ''. Una tabla anexa fija que cuando el uso dominante sea sanitario o docente, esa actividad sólo podrá llegar por la noche a 35 decibelios, mientras que en zonas residenciales será de 45 decibelios. En el ámbito terciario (comercios, despachos y locales de ocio), indica un tope de 55 decibelios y 60 para las industrias. Por citar un ejemplo, un aparato de aire acondicionado puede emitir ruidos a la calle que se miden entre 60 y 70 decibelios. La misma prohibición se fija para para las actividades de carga y descarga que superen el horario nocturno, en las zonas resicenciales o de uso sanitario y docente el máximo permitido citado. Por lo que respecta a la limpieza nocturna de las calles y a la recogida de basuras, la legislación no establece niveles máximos, aunque deja en manos de los ayuntamientos que en los pliegos de condiciones "de los contratos se especificarán los límites máximos de emisión sonora aplicables a los vehículos y sus equipos''. Como publicó LAS PROVINCIAS, la cuantía de las sanciones irá desde los 6.001 hasta los 60.000 euros (uno a seis millones de pesetas), en el caso de las infracciones muy graves, con la retirada definitiva de las licencias de actividad en último término. Las infracciones leves supondrán una multa que irán desde los 60 hasta los 600 euros (10.000 a 100.000 pesetas), dependiendo de las circunstancias en que se produzca la infracción. Esto último tendrá en cuenta la naturaleza de la multa, la gravedad del daño producido, la conducta del infractor o la reincidencia, entre otros. Una vez que las Cortes aprueben la ley, los municipios de más de 20.000 habitantes tendrán que elaborar planes acústicos, dirigidos a amonirar el perjuicio del ruido ambiental en los vecinos. Estos programas deberán contener "medidas oportunas para disminuir el nivel sonoro hasta situarlo por debajo de los niveles permitidos para aquellas zonas en que existan numerosas actividades destinadas al udo de establecimientos públicos'', en referencia a las zonas acústicamente saturadas. Carga a los ayuntamientosEn Valencia, el único área residencial donde el Ayuntamiento estableció este límite de horario para los locales de ocio fue en la plaza Xúquer, donde se realizan mediciones periódicas de ruido con sonómetros. Estos planes acústicos incluirán medidas como la regulación del tráfico rodado, un sistema de control de ruido (colocación de sonómetros) y hasta los llamados programas para la minimización de la producción y transmisión de ruidos, entre otras cuestiones.Con estos artículos, se deja en manos de las corporaciones locales la mayor parte de las iniciativas para restringir el ruido ambiental en las ciudades. Del mismo modo que ocurrió con la Ley de Drogodependencias, fuentes municipales señalaron ayer que se tratará de normas "de imposible cumplimiento para muchos municipios, que carecen de recursos para poder hacer aplicar esta legislación. Con la Ley de Drogodependencias, es obvio que tampoco se puede frenar el consumo de alcohol en la calle''.
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