El Diario Vasco Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes


San Sebastián, 04/07/2002
JORGE NAPAL

Quejas con el mismo ruido de fondo

Bocinas, gritos, un vecino al que le gusta oír música a cualquier hora, son motivos de queja ciudadana. Protestan contra la contaminación acústica

Hasta hace unos años, las encuestas sobre niveles de bienestar social no incluían como un factor de calidad el ruido, sólo lo valoraban. Ahora, vivir lejos de su influencia constituye la primera o segunda preocupación a la hora de determinar los signos que definen el nivel de confortabilidad.

El ruido es considerado como uno de los contaminantes más molestos y que más inciden sobre el bienestar de los ciudadanos.

Donostia no se encuentra al margen de esta problemática y, en este sentido, cada vez son más las quejas que reciben las instituciones.

La Red Ciudadana contra el ruido es una plataforma que surgió hace doce años como asidero de aquellos vecinos afectados por la contaminación acústica que vivía la Parte Vieja.

Más quejas

Con el tiempo las quejas se extendieron también a otros muchos puntos. El ruido que padecen viviendas próximas a la N-I y la A-8, afectadas por el intenso tráfico (desde Lasarte hasta Irún), el que generan empresas ubicadas frente a domicilios particulares, el propio de las obras de construcción y las motos, además del ambiente nocturno, representan los principales caballos de batalla de aquellos vecinos que viven próximos a alguno de estos estrepitosos focos.

En Donostia existe una normativa municipal sobre contaminación acústica aprobada en enero del año pasado.

El presidente de la Red Ciudadana contra el ruido, Juantxo Domínguez, cree que se trata de un primer paso «bastante adecuado», aunque echa de menos una mayor difusión. «Desde que se aprobó, la gente sabe que existe esa ley pero tampoco se ha hecho ninguna campaña de información. Queremos dejar bien claro que desde nuestra asociación acompañamos a cualquier ciudadano afectado por el ruido, tanto para hacer los trámites que necesite como para defender sus derechos».

Domínguez reclama una legislación específica autonómica al respecto ya que, de momento, «no existe amparo legal» para paliar este tipo de situaciones. A día de hoy, una vez que el denunciante ha dejado constancia de su queja en el Ayuntamiento, «la gente tiene que saber que -en caso de que no se solucione el problema- existe una fiscalía de Medio Ambiente en Gipuzkoa que ha apretado las tuercas a algunas administraciones», explica. El problema se enquista en aquellos casos donde no existe normativa alguna a la que asirse.

Coche despertador

Hay ocasiones en que los afectados se echan atrás cuando se les piden los datos personales a la hora de presentar la denuncia. En estos casos la asociación ciudadana actúa en su representación, además de ofrecerle asesoramiento sobre todo aquello que necesita conocer. Los motivos de queja son tan variados como sorprendentes.

En verano también suelen ser muy habituales las molestias causadas por las alarmas que saltan en viviendas vacías, (sus residentes están de vacaciones), lo que ha motivado en varias ocasiones la intervención de la Guardia Municipal.

Una de las quejas más habituales que llega a la asociación tiene que ver con esa, en ocasiones, difusa barrera que delimita la libertad de uno y el respeto a los demás.

«Hoy en día las casas están hechas de papel. Depende de quien esté al otro lado de la pared te enteras absolutamente de todo. Les da igual que sean las dos de la tarde que de la madrugada. ¿Qué pasa ante eso? Es el pan nuestro de cada día», reconocen.

Este tipo de casos, que generan «serios conflictos de convivencia» no encuentran un respaldo legal y obliga a quienes lo sufren a tener que abandonar su domicilio.

«Puedo hablar de más de 25 personas que en los últimos años han tenido que cambiar de casa por este motivo. Yo mismo lo tuve que hacer», reconoce Domínguez. Su caballo de batalla en esta ocasión fue un vecino de la planta superior que acostumbraba a caminar con tacones por el piso.

Pese a que el problema se ha extendido a todos los barrios, en la Parte Vieja existe otra asociación que pretende una regulación más exhaustiva del ruido que generan los clientes de los numerosos establecimientos de hostelería del barrio.

Abogan por licencias más restrictivas que permitan descansar a quienes viven en esta zona, que aseguran que los fines de semana o las fiestas son momentos realmente insoportables para el vecindario.

LOS DATOS

- Tráfico: Los atascos, bocinazos y, sobre todo, los tubos de escape de las motos y ciclomotores son fuente de queja, que se incrementa durante el verano.

- Alarmas: Saltan con frecuencia en establecimientos comerciales y, durante estos meses estivales, ocurre lo mismo con las viviendas en las que sus residentes están de vacaciones.

- Viviendas: No sólo la música alta es fuente de quejas sino, incluso, personas que utilizan tacones en su vivienda. «Las paredes son de papel», asegura la Asociación.

- Ambiente nocturno: Es uno de los caballos de batalla de las asociaciones contra el ruido, especialmente en barrios como la Parte Vieja.

- Obras: Los trabajos de constru-cción o renovación de aceras y asfaltado son también una fuente de quejas ciudadanas, que piden regulación.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org