Cartagena, 25/11/2001 CARMEN MARTÍN Afectada por los ruidos de bares en Cabo de Palos«Cuando iba a Cabo de Palos me hinchaba a llorar»La vecina que ganó un pleito por los ruidos cree que pudo evitarseANDRÉS PASTOR • CARTAGENACristina Martín, ama de casa, de 52 años, ha conseguido que una sentencia le reconozca sus derechos a vivir sin ruidos en su apartamento de Cabo de Palos. Su demanda judicial ha sido atendida por un juez, que, en una sentencia pionera, obliga al ayuntamiento a pagarle a su familia 1,8 millones al año mientras sigan las molestias y un millón por los daños morales causados. Carmen dice en esta entrevista que el ayuntamiento no quiso arreglar el problema aunque estaba en su mano.Pregunta. Menudo correctivo le ha dado usted al Ayuntamiento de Cartagena. Respuesta. En algún momento le tenían que decir a los ayuntamientos que ya estaba bien. Yo no soy de aquí, pero me parece que esta región está desmadrada en cuanto a los ruidos. La sentencia a nivel nacional ha sido un bombazo. Todas las personas tienen su derecho a hacer negocio, pero las demás, también a descansar. P. ¿Usted cree que en otras sitios de España no hay este desmadre? R. Yo sé que pasa en todo el mundo, pero no hace mucho oí en televisión que España era uno de los países más ruidosos de Europa y daba la casualidad que comentaban que la Región de Murcia era la más ruidosa de España. P. ¿Y Cabo de Palos? R. Lo bueno es que es una zona preciosa. Yo me enamoré en cuanto la ví y por eso me compré la casa allí. Yo buscaba una casa, me moví por el litoral murciano y me enamoró Cabo de Palos. Lo malo que tiene es que es muy chiquitito y en un solo sitio hay concentrados nueve bares, que no han tenido ningún control. P. Y hay demasiadas casas. R. Deberían haber limitado la construcción, porque ahora se está construyendo pegado al faro, en el único trozo de tierra que quedaba allí. Yo creo que deberían haberlo protegido. P. ¿Usted con esto de los ruidos se siente como Agustina de Aragón? R. No y eso que soy de Zaragoza. Simplemente considero que tengo unos derechos y soy como cualquier españolito que tiene su casa de descanso y tiene derecho a disfrutarla. Allí ha estado veraneando durante muchos años el delegado del Gobierno, señor Eguiagaray, y en su puerta tenía guardias civiles para que nadie le tosiera y si jugaban unos niños cerca, les llamaban la atención. Si ese señor tiene derecho a dormir en su casa, yo también lo tengo en la mía. La Constitución dice que todos somos iguales. Si lo único que pido es dormir y vivir en mi casa... P. ¿Cree que el verano próximo podrá estar en su apartamento? R. Pienso que no. El ayuntamiento no va a llegar y lo va a arreglar, que si quisiera lo puede hacer. Esto podría estar solucionado hace muchísimos años, porque tiene las armas en su mano. Si el jefe de inspección hace una revisión y manda un informe a la alcaldes y le dice que todos están funcionando mal, sin licencia, sin estar insonorizados, sin extintores, sin luces de emergencia, automáticamente se les manda una cartita diciéndoles que tienen un plazo para arreglarlo. Si no, les pongo una multa. Y luego les doy otro plazo y si no, les pongo otra multa más gorda. Y la tercera les digo que si no lo arreglan, les cierro el local. No han querido arreglarlo. P. ¿Por qué cree que no lo han arreglado? R. Yo creo que no lo han arreglado por dejación de funciones. P. Lo que pasa es que el castigo es para el ayuntamiento por infracciones de unos particulares. R. La sentencia dice que el ayuntamiento no ha cumplido las ordenanzas municipales que han sido aprobadas por ellos mismos. P. ¿Usted cree que ha sido total la pasividad del ayuntamiento? R. Total no puedo decir. Ellos dicen que sí, que han sancionado, pero el propio presidente de la comunidad de propietarios nos ha comentado que las cajas que hacen por las noches son de 500.000 pesetas y les han llegado a poner multas de 40.000 pesetas. Por tanto, la sanción les resbala. P. ¿Los de los bares pasan de controlar el nivel del sonido? R. Algunas veces me he enfadado, pero no tengo nada contra ellos, porque cada uno tiene derecho a ganarse la vida como estime oportuno. Si hubieran bajado la música cuando yo se lo pedí, a lo mejor no hubiera movido un dedo. Pero es que no sólo la bajaban sino que la subían a mala idea. A mí me han llegado a despertar a las cuatro de la mañana porque el del bar de enfrente estaba jugando con el equipo de música. La ponía 15 segundos a todo meter, la quitaba, otros quince segundos a todo meter... P. ¿Lo hacían para provocar? R. Sería para provocar o es que estaban medio borrachos. P. ¿Y sus vecinos es que no lo oían igual que ustedes? R. La verdad es que somos los que peor situación tenemos porque nos pillan los bares de debajo y los de enfrente. P. ¿Los demás vecinos no han querido meterse en el pleito? R. Cuando les dijeron que había que pagar un dinero pusieron pies en polvorosa, porque en cuanto se habla de poner dinero parece... P. Usted no se cortó. R. Si yo he metido todos los ahorros del trabajo de mi marido y míos de Madrid, donde trabajaba y tengo una ilusión por tener ese apartamento y veo que mis ahorros estaban ahí, en un piso que no valía nada, porque nadie me lo quería comprar y si me lo compraban me lo compraban por dos millones, considero que yo tenía todo el derecho del mundo para disfrutar de mi casa. P. ¿Esto les ha producido alguna anomalía física? R. A mi marido. No quiere ir a Cabo de Palos. El otro día cuando le hacían una entrevista los de la agencia Efe comprobaron lo afectado que está. Mi marido ha tenido que ir al psiquiatra, incluso cuando se habla de ir a Cabo de Palos, no quiere. Ha estado con depresión, ha devuelto de los nervios. Yo he ido a Cabo de Palos y me he dado cada hinchada a llorar de ver que tenía esa casa tan maravillosa y no la podía aprovechar... P. ¿A pesar de todo siguen yendo a Cabo de Palos cada verano? R. No, no vamos. Nosotros fuimos el primer año (1994) y vimos el follón que había, lo medio soportamos y al segundo vimos el follón que había y aguantamos una semana y nos fuimos a un apartamento junto a otro que tiene mi madre en Valencia. A nuestra casa sólo se podía ir en las fiestas de Semana Santa. P. ¿A lo mejor eso ha remitido? R. No. Hemos ido y estamos en contacto con el presidente de la comunidad. Este verano mi hija se fue a reunirse con unos amigos. Le pregunté la hora que cerraban los bares y me dijo que a las seis de la mañana estaban abiertos. Precisamente mi marido se levantaba a las seis y media para ir a trabajar a Murcia. Si a las seis estaba todavía abierto, era imposible que durmiera. Un vecino nuestro nos llegó a decir que un día viniendo hacia Murcia a trabajar se había dormido y dio la casualidad de que se despertó cuando se metía en el arcén. Eso era imposible de aguantar. No sólo eso. Luego, a las tres y media de la tarde se sentaban justo bajo nuestra casa a jugar al dominó. P. Me suena eso. ¿No será una partida en la que jugaba el presidente de la Asamblea Regional? R. Exactamente. P. Pero creo que eso se arregló y se marcharon de allí. R. Sí, pero tardaron en quitarse. Yo lo que no sabía es que para jugar al dominó había que aporrear la ficha sobre la mesa. Lo que pasa es que como a veces se hacen jugadas malas, pues se insultaban, levantaban la voz... Y eran cinco o seis mesas con cuatro jugadores en cada mesa. Si a las cuatro de la tarde no puedes dormir, o te das un tiro o desapareces. P. ¿Usted no será pejiguera? R. Es la única vez que he tenido problemas con vecinos. P. ¿Con esta sentencia cree usted que se ha iniciado el combate al ruido. R. La gente va a concienciarse de que la contaminación por ruidos es importante. La juventud el día de mañana va a ser sorda por los ruidos que soporta. Las Administraciones tiene en su mano la solución, pero no quieren mover un dedo. P. Ahora habrá oleadas de denuncias de todos los vecinos afectados. Ha abierto una puerta a nuevas reclamaciones R. Anteayer me llamaron desde Basauri que tenían el mismo problema y también se ha interesado una asociación de Badajoz y hemos tenido un coloquio por teléfono con gente de Barcelona. Puntualización publicada el 30/11La vecina de Cabo de Palos que denunció al Ayuntamiento de Cartagena por el ruido de unos bares musicales puntualiza que en la entrevista publicada por este periódico el pasado domingo, día 25, citó por error al presidente de la Asamblea Regional, Francisco Celdrán, cuando en realidad quería referirse a otro político.Volver
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