Madrid, 28/03/2001 Madrid estudia su intenso ruidoEl Ayuntamiento inicia unos encuentros para recoger las impresiones de los madrileños sobre la contaminación acústica que sufren las calles de la ciudadA Mercedes Ferrer, una vecina «totalmente maniática» le hizo cambiarse de casa. La señora, que debía de ser ya mayor, por lo que dejaba entrever ayer la cantante, no aguantaba que Ferrer tocara la guitarra en su propio domicilio y le denunciaba constantemente al Ayuntamiento con la consiguiente visita de la Policía Municipal para comprobar la veracidad de los hechos. Y así, una vez tras otra, hasta que la artista decidió cambiar de casa en busca de otro lugar donde pudiera tocar el instrumento sin verse interrumpida por la visita de la policía. El caso de Ferrer no es el más corriente en las denuncias por ruido de los madrileños pero es un ejemplo, contado ayer por la protagonista en el Foro Acústico organizado por el Ayuntamiento, de cómo cada persona vive el ruido de una manera diferente. Porque, coinciden los expertos, el sonido que a uno le parece insoportable a otro le resulta grato e, incluso, inconcebible que pueda molestar a los demás. Aunque hay algunos ruidos que consiguen la unanimidad de los vecinos cuando se les pregunta. Entre otros, «la moto y la taladradora sin sordina», según Ferrer, que atruenan todos los días las calles de Madrid sin «que nadie haga algo por evitarlo». Para que eso no sea así, el Ayuntamiento ha concebido el Plan Estratégico de Reducción de la Contaminación Acústica (Perca). El Plan engloba una serie de actuaciones de todo tipo que pretende conseguir un aumento de la calidad de vida de los madrileños. Algunas de las medidas son legislativas, como la nueva Ordenanza sobre el ruido que se aprobará seguramente en el mes de mayo. Otras son técnicas, entre las que se encuentran la instalación de dos estaciones en Barajas que midan la contaminación acústica o que algunos vecinos lleven encima unos aparatos para medir constantemente el ruido donde se encuentren, y también las hay de consulta a los madrileños. Una de éstas es la celebración de foros acústicos como el que se celebró ayer en la Casa de Vacas del Retiro y en el que, además de Ferrer, participaron el restaurador José Luis, los periodistas Fernando Argenta y Angel del Río, que desempeñó la función de moderador, y técnicos de la Concejalía de Medio Ambiente con su máximo responsable, Adriano García-Loygorri, a la cabeza. Los reunidos estuvieron de acuerdo en que «el ruido tiene un componente subjetivo», en palabras de la técnica de la Concejalía, Carmen Martín, y en que es preciso oír a los ciudadanos para saber exactamente que es lo que más les molesta. Además, Del Río desmintió que Madrid sea la ciudad más ruidosa de Europa y señaló la importancia de «la educación».
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