Alicante, 14/7/2001 Un millar de motocicletas retiradas de las calles se almacenan en el depósito municipalMuy pocos dueños acuden a recoger los vehículos, que, pasado un tiempo, se subastan o venden como chatarraV. MORA
En el depósito de vehículos de Alicante hay actualmente 1.100 ciclomotores y motocicletas, la mayoría de los cuales no serán recogidos. La capacidad máxima que tiene es de 1.600 vehículos y generalmente no llega a alcanzarlo porque periódicamente se producen subastas de estos vehículos. En la próxima que se va a celebrar entrarán 560 motos. De ellas, algunas se destinan a chatarra y las comprarán personas que se dedican a este negocio; y otras, las que están en mejores condiciones, se venderán al mejor postor y podrán volver a utilizarse. En muchos casos, los dueños optan por olvidarse de su vehículo, bien porque las reparaciones que deben hacer posteriormente costarían mucho más que sus motos o bien porque también deden afrontar los costes que supone el almacenaje en el depósito Además de las posibles sanciones a las que se enfrentan los dueños de motocicletas y ciclomotores, también están expuestos a los gastos por mantener el vehículo en el depósito, que asciende a 1.250 pesetas diarias. El caso más llamativo es el de un ciclomotor cuyo dueño debería pagar por retirarlo 450.000 pesetas, casi tres veces más de lo que cuesta el vehículo. Uno de los responsables del depósito explica que muchos padres deciden no retirar el vehículo después de que sus hijos hayan sufrido un accidente. Desde 1999, el ayuntamiento lucha contra el escape libre, generalmente de ciclomotores cuyos dueños trucan su vehículo, que hace más ruido. La campaña que se lleva a cabo desde entonces es muy exhaustiva y ha hecho desistir a buen número de jóvenes que emitían ruidos infernales con sus motos. Cuando se superan en 10 decibelios los límites permitidos, la moto se inmoviliza y se lleva al depósito. El escape libre despierta a todo un barrioLos escapes libres de ciclomotores y motocicletas copan las denuncias ciudadanas contra el ruido. Uno solo de estos vehículos que circula por la noche de un barrio a otro de la ciudad puede despertar a su paso a los miles de ciudadanos de su radio de acción. Allá por donde pasa, el ruido que provoca es tan fuerte que altera el sueño de los vecinos. La ordenanza municipal actual contempla que no se pueden superar sonidos superiores a 30 decibelios, sin embargo, una moto con escape libre puede llegar a cuadruplicarlos. En algunos casos, se han obtenido picos de hasta 118 decibelios. La unidad de la Policía Local encargada de la contaminación acústica reconoce que la principal fuente de ruido en Alicante procede del tráfico rodado, «fundamentalmente turismos y vehículos de peso medio, pero las motos, y sobre todo los ciclomotores con trucajes en sus motores o tubos de escape, son la principal molestia que denuncian los alicantinos», expone el agente Juan Carlos Lloret. Los máximos niveles se producen entre las nueve y las once de la mañana y entre las siete de la tarde y las nueve de la noche. Los mínimos son generalmente entre las tres y las seis de la madrugada.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |