Tavernes de la Valldigna, 28/08/2001 El Gobierno de Tavernes promete medidas para reducir el ruido de motos en la playaM. JoanEl Ayuntamiento de Tavernes de la Valldigna se ha comprometido con los vecinos de la playa de La Goleta a arbitrar soluciones para acabar con las acciones que, fuera de las normas y del mínimo sentido cívico, protagonizan grupos de motoristas en plena madrugada.El concejal de Seguridad Ciudadana, Manuel Vidal, del PP, se reunió el jueves con los vecinos y se comprometió a arbitrar soluciones hasta el final de la temporada estival. En la reunión estuvo presente Carlos Espín como máximo responsable de la Policía Local. Los vecinos han indicado que el representante del Gobierno local prometió controles sobre el ruido y la velocidad. Tavernes tiene aprobada una ordenanza sobre ruidos que se incumple cada minuto, y la urbanización playera tiene limitada la velocidad a 30 por hora, algo que también se incumple. Las protestas que durante el verano se han elevado al ayuntamiento no han tenido respuesta positiva. Las principales quejas se dirigen al insoportable ruido que generan las motos lanzadas a toda velocidad, convirtiendo la zona «en un circuito hasta altas horas de la madrugada, sin que se pueda dormir, conversar, ver la televisión o estar en las terrazas», indicó un portavoz. Igualmente señalan que los pasos de cebra abombados se convierten en instrumento para realizar saltos con las motos con evidente peligro para los transeúntes. Los vecinos señalan como posible solución «la inmovilización de motos que no cumplan la normativa, siguiendo el ejemplo de ciudades como Gandia». La contaminación acústica se ha convertido en una auténtica pesadilla para miles de ciudadanos, que consideran insuficientes las medidas adoptadas para evitarlo. En muchos casos ni siquiera se ha intentado poner remedio. La Sinfònica interrumpe un conciertoEl excesivo ruido que lleva de cabeza a miles de personas en la playa de Tavernes de la Valldigna ha llevado a situaciones realmente significativas. El jueves de la pasada semana se celebraba en la iglesia de la playa un concierto especial de la Banda Simfònica de Tavernes.El acto cultural tuvo que interrumpirse debido precisamente al insoportable ruido producido por los tubos de escape trucados o alterados que impedían siquiera escuchar los compases de las piezas musicales. El malestar fue evidente, tanto entre los músicos como entre los espectadores, que comentaron el poco civismo de los motoristas y el escaso celo de la policía para hacer cumplir las normas.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |