Segovia, 30/10/2000 El tráfico y el ocio nocturno, principales fuentes de contaminación acústicaEl flujo del tráfico por las calles de la ciudad y los movimientos peatonales durante la noche de los festivos son los principales focos de contaminación acústica en la ciudad de Segovia, según se desprende de las conclusiones del Mapa de Ruido elaborado por la consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.Fernando SanjoséEl amplio texto elaborado por la Junta hace ahora un año se realizó a partir de un total de 1.056 registros realizados en 32 puntos diferentes de la ciudad con el objeto de detectar y evaluar los niveles de contaminación acústica de la ciudad, así como la respuesta de los ciudadanos a la misma, con el fin de realizar las pertinentes correcciones y estructurar el listado de medidas a tener en cuenta en el desarrollo urbanístico de la ciudad.El texto achaca al tráfico la mayor responsabilidad sobre la contaminación acústica, señalando que “los niveles sonoros más elevados en la ciudad en todos los periodos analizados, superiores a los 65 decibelios frente alos 55 recomendados como “tolerables” por la Orgabnización Mundial de la Salud (OMS), son originados en las proximidades de las principales avenidas de acceso a la ciudad y al centro histórico. Pero la presencia de ciudadanos en la calle también es una importante fuente de ruido. De acuerdo con las conclusiones del estudio —en el que se distinguen cuatro franjas horarias de medición que diferencian las jornadas diurnas y nocturnas y los días laborables y festivos— el periodo más ruidoso en el municipio es la noche de los festivos, seguido de la franja diurna de los laborables, mientras que las horas de luz de los días festivos son las horas más tranquilas. Así, la estadística global del estudio señala que las noches festivas “se observa un incremento de los niveles respecto al periodo laborable nocturno en todas las zonas, principalmente en el centro histórico, con niveles superiores a los recomendados”, mientras que se hace referencia concreta de la existencia de “una zona altamente impactada con niveles promedio incluso superiores a los 65 decibelios —frente a los 55 recomendados por la OMS— en el entorno de la Plaza Mayor (Infanta Isabel, Herrería...etc), espacio en el que se concentra buen número de ciudadanos y de bares en esos momentos. Un dato resulta alarmante en este sentido: durante la noche de los festivos, alrededor del 45 por ciento de la población, unos 25.000 habitantes, está expuesta a niveles superiores a los 55 decibelios. En la segunda franja más ruidosa, las jornadas laborables, son unos 16.000 habitantes —el 30 por ciento del total— los expuestos a niveles “altos o muy altos”. En el extremo opuesto, durante la noche de los laborables el 25 por ciento de los segovianos, unos 14.000, resultan afectados por excesivo ruido, mientras que las horas de luz de los festivos, el porcentaje llega al 23 por ciento, 12.000 ciudadanos. Por zonas, el casco antiguo y las principales carreteras utilizadas para el tránsito interno y a modo de “circunvalación” de la ciudad son las más ruidosas, mientras que los barrios exteriores presentan, en general, niveles sonoros encuadrados dentro de lo tolerable. Así, un total de ocho vías aparecen en los cuadros de medición con niveles superiores a los 60-65 decibelios, denominados en el texto como “de impacto”: San Agustín, Vía Roma; San Gabriel; los accesos al barrio de San Lorenzo; la Cuesta de los Hoyos; Ezequiel González; Conde Sepúlveda y Padre Claret soportan las 24 horas del día ruidos nocivos. Tampoco es saludable el nivel sonoro en la calle peatonal de Juan Bravo; los espacios “de ambiente” periféricos a la Plaza Mayor; la calle Daoiz; la Plaza de San Lorenzo y Obispo Quesada, aunque los habitantes de esas vías disfrutan, durante las horas de luz de los festivos, cuando el ruido ambiental desciende, de un pequeño respiro. Por contra, hay varios puntos con niveles siempre encuadrados en las recomendaciones de la OMS: Maristas, las alamedas de los ríos; las zonas de conventos en las inmediaciones de Coronel Rexach y, en general, los barrios de la Fuentecilla, Mirasierra, Nueva Segovia, San Millán y San José. Pantallas antirruido e informaciónEl Mapa de Ruido elaborado por la Junta advierte de su finalidad como herramienta de planeamiento, para evitar la proliferación de nuevos focos de ruido, y como herramienta de intervención, para abordar planes de actuación de reducción de los ruidos ya existentes. En este sentido, para paliar la contaminación acústica producida por el tráfico se proponen medidas como el apantallamiento de algunas vías; el uso del radar para controlar la velocidad; el control de emisión de ruidos en camiones, coches y motos; el uso de autobuses urbanos con energía alternativa; el cambio de la pavimentación de adoquín o en su defecto, la peatonalización de las calles con ese suelo, y el control de los horarios de trabajo de los camiones de la basura. Igualmente, se exige el control de los horarios de trabajo en obras, tanto en edificios como en la vía pública, y en las labores de carga y descarga.El mismo estudio avisa de que el ruido procedente de los locales comerciales puede reducirse restringiendo la emisión de megafonía fuera de los mismos y el control de los aislamientos en bares y salas de baile. Los redactores creen necesario también que el Consistorio fije y hermetice las alcantarillas para evitar que el paso de vehículos sobre ellas provoque ruidos. Para evitar los producidos por la gente en las calles, el informe propone principalmente la realización de campañas de sensibilización y educación en materia de ruido, y la celebración de verbenas y conciertos lejos de las zonas de viviendas.
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