Valencia, 12/10/2000 La fiscalía pide cárcel para las dueñas de una discoteca, por contaminación acústicaEl juicio, que se celebrará en diciembre, será el primero en toda España por este delitoUn juzgado de Valencia será el primero de España en juzgar, los próximos 14 y 15 de diciembre, un caso de contaminación acústica contra los dueños de una discoteca. El fiscal pide dos años de prisión para cada una de las gerentes de la discoteca Jardines del Real, Estefanía P. G. y Samantha P. A., una multa de seis millones en total y el cierre del local. También las acusa de alterar el medidor de ruidos que instalaron los técnicos municipales para comprobar si sobrepasaba el nivel permitido.REGINA LAGUNA. valencia La fiscalía de la Comunidad Valenciana ha sido pionera en todo el territorio español en sentar por primera vez en el banquillo a los dueños de una discoteca por un delito de contaminación acústica, calificado en el Código Penal «contra el medio ambiente», y ateniéndose a la Ordenanza Municipal del Ayuntamiento de Valencia de Ruidos y Vibraciones, de 28 de junio de 1996. El juicio se celebrará los próximos 14 y 15 de diciembre, en el juzgado de lo penal número 3 de Valencia. El fiscal Javier Carceller pide dos años de prisión para cada una de la acusadas, Estefanía P. G. y Samantha P. A., de 27 y 28 años, que «han estado detenidas un día por los hechos», como gerentes de la discoteca Jardines del Real. También solicita una multa de tres millones para cada una, inhabilitación por dos años para dirigir espectáculos públicos y la clausura definitiva del local. Según las distintas mediciones efectuadas por los técnicos municipales entre marzo de 1997 y marzo de 1999, se comprobó que «el local sobrepasaba los límites permitidos por la normativa municipal». El 10 de marzo de 1999, se instaló un aparato limitador-registrador del sonido desde el 10 de marzo de 1999, precintado por técnicos municipales. Alteraron el medidorEl fiscal acusa a Estefanía P. G. y Samantha P. A. de alterar el registrador de ruidos para conseguir un menor volumen en los registros sonoros, como comprobó la inspección técnica realizada cinco días después. La discoteca es propiedad de sus respectivas familias desde 1991, pero es en los años 1996, 1997 y 1998 cuando consta que se desarrolló la actividad empresarial «sin observancia de las limitaciones sonoras establecidas en la ordenanza municipal, sometiendo a los vecinos de la comunidad de propietarios de la finca ubicada sobre la discoteca a ruidos elevados hasta altas horas de la madrugada».Estas molestias, indica el escrito, se incrementaban en los periodos de descanso de fines de semana, «lo que ha ocasionado a una parte de ellos afectaciones en la salud consistentes en síndromes de ansiedad, cefaleas e insomnio». La gestión de la discoteca ha sido objeto de diversas denuncias y sanciones administrativas, «por exceso del volumen de ruido emitido y por infracción del horario de cierre», sin que esto haya impedido la continuidad de su actuación ilegal. Precedente importanteEl fiscal añade que «el exceso de ruido en el interior de las viviendas es nocivo para la salud de las personas», generando alteraciones en la audición y en el sueño, estrés, dolor, cefaleas y malestar.La defensa de la comunidad de propietarios mostró su satisfacción porque «es la primera vez que llega a un juzgado un tema de contaminación acústica». El letrado explica que la ley suele detenerse en cosas más graves, como vertidos, por lo que, «si la resolución fuera condenatoria, sentaría un precedente muy importante». Medidas en el CarmenP. VAREA .ValenciaEl Ayuntamiento de Valencia pondrá en marcha en breve, aunque con demora, medidas para atajar los problemas existentes en el barrio del Carmen durante las noches, según confirmó ayer el edil de Actividades Calificadas, Alfonso Novo. «El verano pasado lo anuncié, pero hasta que no se ha reunido la comisión del ruido no hemos podido avanzar. Una de las soluciones pasa por realizar una inspección general de todos los locales, para comprobar que la licencia otorgada se ajusta a la realidad», dijo el edil. Novo desmintió ayer la existencia de hostigamiento alguno contra locales determinados y recordó que debe articularse un acuerdo entre dueños de locales y vecinos. La Dirección General de Interior desconoce la petición municipal para reducir horarios de pubs, a lo que se opondrá porque opta por mantener los actuales.
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