Granada, 19 / 11 / 2000 Dormir en la calle Navas, un retoSr. Director de IDEAL: Me parece una ignorancia total de lo que es intentar dormir en Granada decir que los culpables del ruido en la ciudad son los coches particulares. Precisamente éstos son los que menos molestan. Los que molestan son los camiones, las motos y, sobre todo, la gente. La peatonalidad empeora las cosas. Yo vivo en la calle Navas, zona peatonal, donde en el silencio relativo de la calle el sueño es prácticamente un reto. Primero son los bares, con terrazas de verano hasta las tantas de la noche. A las cuatro de la mañana llega el camión de la basura y durante unos cuarenta minutos los empleados, hablando a voces, arrastran los contenedores. A las cinco o seis de la madrugada llegan los repartidores de barriles de cerveza de los bares. A partir de las ocho -hora razonable- no se puede ni abrir la ventana, por el estruendo de las obras con el paso de camiones monstruosos que ha provocado hasta grietas en mis paredes. Echo mucho de menos la tranquilidad relativa de mi antiguo piso, donde el ronroneo regular de la circulación tapaba los demás ruidos y donde podíamos dormir a gusto. Yo compadezco los pobres turistas de la zona centro que además de tener que pegarse un madrugón para intentar visitar la Alhambra no han podido pegar ojo. Como me parece imposible intentar educar a un granadino para que respete a los demás, la solución es la intervención del Ayuntamiento no sólo para establecer reglas -esto se le da muy bien-, sino para hacerlas respetar, cosa que por lo visto no entra en sus atribuciones (ver cómo en Granada puedes aparcar en las aceras, ir sin casco y dejar tu bar con música con todas las ventanas abiertas hasta las tres de la madrugada). Atentamente. Rosa M.ª Cervilla López.Granada
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