Santander, 9/5/2000 Cierre cautelar de dos bares por exceso de ruidosLa Policía Local se ha visto obligada a precintar ambos locales por incumplir la ordenanza municipalBELÉN ECHEVARRIA CASTRO URDIALESEl Ayuntamiento de Castro Urdiales, a través de un decreto de Alcaldía solicitado por la Concejalía de Medio Ambiente, ha cerrado cautelarmente dos establecimientos hosteleros ubicados en el casco urbano «por no haber acometido la efectiva instalación de los equipos limitadores del sonido». Según indicó ayer el responsable municipal de este área, Salvador Hierro Santurde, la Policía Local se vio obligada recientemente a precintar los locales «I2» y «Malpaso» porque han hecho caso omiso de las advertencias del Ayuntamiento en materia de contaminación acústica. Esta medida sancionadora tendrá una duración de quince días. Hace casi un año que entró en vigor la ampliación de la ordenanza reguladora de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas que, entre otras cuestiones, se ocupa de la prevención tanto de los ruidos como de las vibraciones. En este texto se establece que «en los locales en los que los niveles de emisión municipal pueden ser manipulados por los usuarios, se instalará un equipo limitador controlador que permita asegurar, de forma permanente, que bajo ninguna circunstancia las emisiones del equipo musical superen los límites admisibles de nivel sonoro fijados en la ordenanza». El mencionado documento establece un máximo de potencia de 90 decibelios para los pubs y de 100 decibelios para las discotecas. Este parámetro de sonido emitido se reduce hasta 33 decibelios en cuanto se refiere al sonido transmitido hacia las viviendas colindantes a estos establecimientos. Desde que se han colocado los limitadores de sonido en la mayoría de los locales de las calles Artiñano y en parte de La Rúa, se ha registrado un descenso del nivel de ruido en un cincuenta por ciento. Esta disminución del ruido ha motivado que los vecinos de esta zona se hayan mostrado satisfechos con la ampliación de la ordenanza reguladora. En este sentido, en un reciente estudio sobre el casco histórico de Castro Urdiales se constataba que, hasta la fecha, existía un éxodo importante de habitantes del entorno tradicional de la ciudad hacia otros espacios más alejados para evitar el excesivo nivel acústico. Desde la institución municipal se ha procedido ahora a hacer efectivo este cierre cautelar de dos establecimientos hosteleros en Castro Urdiales tras haber mantenido un pequeño pulso dialéctico con los propietarios de los locales que incluso se negaron a que la Policía Local les precintara sus equipos de música. Para evitar el uso de la fuerza, el Ayuntamiento de Castro Urdiales optó por el cierre por incumplimiento de la citada ordenanza municipal.
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